sábado, 20 de diciembre de 2014

NUEVO REGIMEN LABORAL JUVENIL


EL EMPLEO JUVENIL

DIGNO, JUSTO Y RAZONABLE
 
 

Por  Sofía Flores

 

El crecimiento económico del Perú  ha servido para engrandecer la imagen internacional de nuestro país, sin embargo internamente no hemos podido solucionar el eterno grave problema de la desigualdad sobre las condiciones laborales de los trabajadores, por el contrario uno  de los sectores  sumamente afectados es la población laboral juvenil.

 

El abuso muchas veces disfrazado de favor o de oportunidad para ganar experiencia ha sobrepasado los límites de la mezquindad con el abuso físico, intelectual y hasta psicológico, porque muchas veces ganan poco sin ningún beneficio, largas horas de trabajo con turnos  que les impiden estudiar, en muchos casos la experiencia tiene un precio “ trabajar sin remuneración”.

 

El empleo juvenil de esta manera está siendo utilizado para enriquecer a empresarios inmorales, así como muchas empresas ven a este sector como la fuente de recursos humanos baratos,  porque seleccionan a los jóvenes más calificados para darles puestos de trabajo con  mucha responsabilidad pero con poca remuneración, como diciendo “tienes que pagar derecho de piso y de eso me aprovecho yo”.

 

De esta manera se juega con la dignidad de estos jóvenes generando un problema social mayor  porque la falta de sustento, oportunidades, valor por sus esfuerzos genera resentimiento y desprecio hacia las autoridades que permiten esta situación.

 

Si bien es cierto el empleo juvenil debe ser justo y digno, este debe ser razonable, hoy muchos critican la nueva ley del régimen laboral juvenil por restringir varios derechos laborales vigentes, de esta forma está sirviendo para muchos políticos como un caballito de batalla para recuperar en algo su despreciada imagen como Alejandro Toledo , muy raro porque le está la sacando la vuelta a su querido socio Ollanta, o muchos llámese moralistas que solo buscan el enfrentamiento entre peruanos, es decir no es amor al chancho sino a sus intereses.

Estos personajes descaradamente tuvieron la oportunidad de aliviar esta situacion pero  prefirieron mantener su indiferencia.

 
¿Cómo puedo darle a un joven los mismos beneficios de un trabajador que se ha ganado ese derecho con su continuo trabajo y experiencia?

Los derechos no son una filosofía para aplicarla  dejando de lado a nuestra razón es ella quien nos enseña la verdadera justicia.

Los derechos laborales juveniles deben tener un tiempo, un espacio, una reciprocidad al rendimiento así como un sentido social y humano.

 

La nueva ley del empleo juvenil trata de aliviar esta problemática, pero se necesita una exhaustiva supervisión por parte del ministerio de trabajo, porque esta ley no protege a los jóvenes de la inmoralidad y falta de principios de muchos empresarios ya sea formales o informales, no esperemos que estos se aprovechen de esta ley para su beneficio.

 

La realidad nos muestra que la naturaleza de muchos empresarios peruanos es esquivar los impuestos, trabajar al margen de las leyes, buscar mecanismos dentro de la ley para evitar la carga laboral. O simplemente aprovecharse de la falta de empleo.  

 

Todo sería más fácil si se cumplieran las leyes con sensatez, si los empresarios supieran concertar honestamente con sus trabajadores, en ambas partes el criterio debe ser justo, el abuso no debe ser ni empresarios ni trabajadores, de  esta forma no seguiríamos teniendo leyes para protegernos unos contra otros.

 

Debemos velar porque el futuro de nuestros jóvenes sea digno dándoles las oportunidades, así como las condiciones laborales justas para su desarrollo y el progreso de nuestro país
 
 
 
 

jueves, 3 de enero de 2013

UNA  VOZ  PERDIDA EN LA INDIFERENCIA.
Por Sofía Flores
Están allí en cada instante cuando entramos a un restaurant, peluquería, grifo, hotel, tienda y cuanto pequeño, mediano negocio o hasta muchas grandes empresas que burlando a la ley logran hacer del trabajador peruano una mano de obra barata  competitiva a fin de seguir lucrando, enriqueciéndose con la necesidad laboral, así como también aprovechándose de la fuerza juvenil truncando en muchos de ellos sus sueños y aspiraciones, cayendo en el laberinto del abuso , todos ellos están en silencio temiendo perder el chorreo de un empleo sin dignidad esperando algún padre de la patria , político o algún defensor de derechos humanos , para tomar cartas en el asunto y frenar esta ola de explotación en pleno siglo XXI.
En toda campaña electoral se pregonan vanas promesas para aliviar la situación caótica del trabajador, Alan García prometió eliminar las  services, pero todo quedo allí, como tantas  de sus promesas demagógicas, en todo caso este abuso se incremento, así cual veneno absorbido por la naturaleza mezquina e indiferente de inescrupulosos empresarios,  el abuso se acrecentó en todas las direcciones especialmente en la  pequeña y mediana empresa.
Jornadas de 12 a 14 horas, sin beneficios sociales, llevando consigo refrigerios que son asimilados  sin  un horario fijo ,en escasos minutos a pie, en escaleras, estantes,  o en cualquier recóndito lugar a toda prisa afectando su salud física y mental,  turnos de trabajo variables al capricho o conveniencia de los dueños , sin la menor protección laboral en situaciones peligrosas, para ellos están vetados los más elementales derechos ,para ellos no hay días festivos, ni oportunidades  al  no poder contar con alguna facilidad  para estudiar y progresar.
Al no estar en  planilla, no pueden pertenecer a ninguna empresa de fondo de pensiones, ni aspirar a ningún crédito, son trabajadores sin dignidad en muchos de ellos solo se puede contemplar, intimidación acompañado del enorme temor a quedar sin nada. Es por ello que son presa fácil de dueños sin principios, en todo caso prevalece en ellos el temor o el coraje de soportar esta injusticia ante  la inmensa responsabilidad que tienen para con sus familias o simplemente para sobrevivir.
Aun en tiempos donde la palabra de moda es inclusión,  es fácil encontrar  discriminación en las grandes empresas que hacen distinción entre el personal de sus planillas y aquellos contratados por services, en muchos casos no pueden inclusive vestir el mismo uniforme ni gozar de los mismos privilegios, propiciando dentro de la empresa el clima de una clase superior e inferior, como son los pertenecientes a la planilla de la empresa y los de services respectivamente.  
Esta clase de abuso en tiempos modernos esta a vista y paciencia de nuestros políticos, y gobernantes de turno, existen en medio de la apatía, corrupción, chantaje  e intimidación,  con un ministerio de trabajo burocratizado sin la menor intensión a prestarles una ayuda digna.
Nos vanagloriamos de estar en un país democrático, pero nada se ha hecho por mejorar la situación laboral de  todos ellos.
Mientras tanto el silencio queda con la contemplación, y desinterés  de aquellos políticos que juraron ante un crucifico, biblia y constitución, defender  a la nación, pero  este compromiso  se transfirió a los bolsillos de sus propios intereses.